viernes, 15 de abril de 2011

Bye Bye my Love - One Shot.


One Shot.
Bye bye my Love...
Era la primera semana de vacaciones en todo el año. Habíamos pasado las navidades entre Corea y Japón sin poder ver prácticamente a nadie. Nuestro numero de fans, conciertos y fama iban creciendo mientras que nuestra vida privada y tiempo libre se iban reduciendo cada vez más.

Me desperté sobresaltado por el ruido del teléfono móvil. Del brinco que pegue le di con el pie a la mesa, que estaba justo al lado del sillón, dos latas de cerveza vacías cayeron al suelo derramando el poco líquido que les quedaba. Me revolví por el sillón buscando el maldito cacharro mientras su tono de llamada no paraba de sonar. Finalmente lo cogí.

-Hum – Intente vocalizar pero no me costaba pensar.
-Yochun ah - Su voz sonaba dulce como siempre – Habíamos quedado.
-¿Qué?, ¿qué hora es?
-Tarde, he estado esperándote un par de horas pero hoy tenia ensayo ¿recuerdas? – Su voz se estaba quebrando por momentos ¿Cómo lo había podido olvidar? Después de tres meses y medio sin verla tan solo hablando por teléfono a ratos entre avión y avión…con lo que nos había costado alquilar esa habitación para que nadie sospechara
-Lo siento, yo que mas puedo decir...
-No digas nada, no puedes decir nada, después de estos tres meses y medio sin saber prácticamente nada de ti, eres más un recuerdo que una realidad y yo te…he olvidado.
-Ga hee...
-Lo siento Yochun ah, lo siento… - Lloraba, y no era la primera vez que la escuchaba llorar por mí, quizás sería mejor si todo acabara ahora, a pesar de que la amo. Todo esto de repente hace que mi corazón se esté rompiendo en pedazos, después de tanto tiempo luchando por que esto saliera bien ahora… ¿todo ha acabado? – Espero de verdad que todo te siga yendo bien yo… debo ir a ensayar…bye
-Espe…

Tenía ganas de decirla tantas cosas, de recordarla los planes para estas vacaciones, de gritarla que la amaba y que me dolía cada minuto que pasaba lejos de ella desde que la vi por primera vez, durante estos 2 años no he hecho más que amarla, pero ya es tarde.
"Te he olvidado"

Esas palabras me golpeaban cada poro de mi piel, sentado en el suelo apoyando la espalda en el sillón abrace mis piernas mientras mis lágrimas salían sin poder contenerlas. Sin poder evitarlo comencé a recordar…
.Cuando el color de nuestros recuerdos se desvanezca.
.Cuando todo se nuble.
.Entonces tratare de apagar el amor en mi corazón.

*Flasback*-Yochun ahh!! Hoy tienes que acompañarme a un sitio. – Jaejoong nunca preguntaba si disponíamos de tiempo o no para acompañarle a los sitios simplemente lo decía y punto.
-Eh… claro ¿Dónde es esta vez? – hoy no me apetecía ir de borrachera
-No pienses mal que no es ningún bar vamos a sm.
-¡venga ya! Vamos todos los días y una semana que libramos después de dos años me haces ir allí, kim jaejoong eres el colmo.
-Jajaja, ya pero es que hoy es especial Boa me ha pedido que vaya al ensayo general de su concierto y he pensado que te gustaría venir.

En ese momento recordé la fiesta en la que estábamos todo SM. Boa, intima amiga de Jaejoong estaba allí y mientras él hablaba con ella yo pasaba de la conversación, solo me podía fijar en una chica, no era muy alta, sus tacones color coral hacían juego con su camiseta con un poco de escote mientras que sus pantalones ajustados de color crema hacia juego con los pendientes.
Su pelo ondulado de color castaño y bastante largo flotaba en el ambiente cada vez que reía o se movía.
-¿Por qué razón dices eso?
-Pues porque estará la bailarina aquella que te dejo trastocado – su mano golpeaba mi cabeza como si fuera un coco.
-Ah, sí recuerdo, bueno entonces supongo que no me costara ir. – La risa de Jaejoong reboto por las cuatro paredes del salón.

Los demás miembros del grupo se habían ido de vacaciones. Yunho aprovecharía para ir a ver a su familia o quizás quedar con sus amigos para ir por ahí como siempre que tiene tiempo libre. Changmin se había ido el primero, estaba de lo más nostálgico y lo raro no era que lo estuviera, sino que lo mostrara. La llegada de su hermano le había ilusionado pero al no poder pasar tiempo con él tenía una obsesión extraña con que no le reconocería.
Junsu era un caso aparte. Había decidido ir a ayudar a sus padres con la pizzería haciendo un poco de promoción así pasaba más tiempo con su familia y les echaba una mano.

Jaejoong y yo por otra parte, habíamos decidido pasar MÁS tiempo juntos. En realidad era porque no teníamos nada mejor que hacer. Nos habíamos propuesto componer como dios manda, y algún día ir a visitar a la familia pero sobre todo salir a beber tranquilamente.


Llegamos al lugar donde Boa ensayaba la verdad es que era bastante grande. Nos sentamos en las butacas y disfrutamos de su voz. El nuevo disco era bastante bueno. Preste atención a los 15 primeros minutos y después, no pude hacer otra cosa más que fijarme en como bailaba aquella misteriosa bailarina. Deseaba que el ensayo terminara y poderla invitar a tomar una cerveza, conocerla. Era maravillosa.

El ensayo se hizo eterno pero finalmente acabo. Estábamos en el escenario hablando con Boa mientras entre las cajas las bailarinas recogían sus botellas y toallas y comenzaban a estirar.
-¿A que si Yochun? – Jaejoong me saco de mis pensamientos.
-¿Eh?
-Yochun no te estás enterando de nada. Por cierto Boa deberías presentarnos al equipo de bailarines son fantásticos.
-Si… trabajamos muy duro durante muchas horas. Tengo suerte de tener un equipo tan profesional. – Dijo ella mientras echaba una ojeada a todos. – Después vamos a ir a cenar todos, veniros con nosotros.
-Estupendo. No tenemos nada mejor que hacer – Me salió del alma, lo cierto es que me daba igual que fuera boa o el resto del elenco, por mi nos podíamos quedar solos ella y yo. Mientras pensaba en lo delicioso que seria, Jaejoong se giro y me susurro.
-Yochun… habíamos decidido componer hoy sin falta llevamos 3 días haciendo el vago.
-Venga ya Jae! Por un día que tenga yo la culpa de ir de fiesta no morirás. Hazlo por mí
-Vale, pero ya te pediré algo a cambio
-Cabrón.

La suerte estaba de mi lado, se sentó justo en frente y a Boa, que no parecía hacerle mucha gracia, no le quedo más remedio que presentármela. Ga hee… tenía un nombre precioso. La noche fue muy amena, ella sonreía tan naturalmente que me contagiaba y terminaba sonriendo como un tonto. Llevaba un vestido negro precioso con pequeños brillitos.
Salimos del restaurante y nos fuimos de fiesta unos cuantos. Ella entre ellos. Bailamos toda la noche.

Al día siguiente desperté en la cama de Jaejoong. Atravesé el pasillo llegando hasta la puerta que daba al salón tambaleándome y descubrí porque había dormido yo en la cama de Jae… él no había conseguido llegar. Estaba tirado en medio del salón con la camisa a medio quitar un zapato puesto y otro no. Le llame varias veces y no respondía. Finalmente use la técnica Yunho, darle con el pie en la cara hasta que despertase. Y funciono.
Una vez despierto empezó el interrogatorio, Jae no podía creer que no hubiese pasado nada. "Es amor de verdad" dije y la risa de Jaejoong me molesto en los oídos "¿no la has pedido el teléfono a que no? Y si te digo... que yo si lo tengo y que quiero un café con tostadas?" "te diría que ahora sé de donde le sale la vena cabrón-chantajista a Changmin y que ahora mismo te lo hago"

Después del desayuno y la comida y la merienda finalmente conseguí el teléfono. Por suerte sabia que hoy era su día libre, todos lo habían estado comentando anoche en la cena. Era una de las pocas cosas de las que me acordaba.
-¿Si?
-Hola soy Micky Yochun de Dong Bang Shin Ki
-Hola… ¿Cómo has conseguido mi teléfono? – dijo con voz de incrédula.
-Contactos
-Ya veo… O sea que eres de esos que no tienen valor para declararse a una chica y se lo piden a los colegas.
-No exactamente en realidad el colega se ofreció solo. Me preguntaba, si aunque fuera un cobarde aceptarías ir a tomar algo conmigo.
-Wow, muy directo la verdad.
-Ya veo, o sea que eres de esas chicas que no se conforman con nada de las dicen o de lo que hagan por ellas. Me he debido de equivocar de número. Bye bye
-¡No! Espera, claro que quiero ir a tomar algo contigo. Esta noche.

Fuimos a uno de esos bares de los que Yunho habla siempre: "Es perfecto para quedar bien con una mujer, como un verdadero caballero" Y que mejor carta de presentación que un… soy todo un caballero nena. Lo pasamos genial. El tomar algo se convirtió en una cena con flores y vino del caro. La conversación era buena, me conto todo lo que la había costado llegar a ser bailarina y que su sueño era debutar como cantante también.

Durante el resto de la semana y media que tuvimos de vacaciones lo pase con ella. Anduvimos por todas partes. Tuvimos suerte de que aun no fuéramos tan famosos, el grado de fama solo llegaba a que la gente se giraba al vernos y cuchicheaban pero ni por asomo nos tomaban fotografías ni nos pedían autógrafos. Uno de los días me llevo a pasear por las vías abandonadas del tren. Estaba todo rodeado de piedrecitas. Aun quedaban restos de nieve. Su nariz helada rozaba mi mejilla al besarnos. Su fragancia se me enredaba en los dedos, se impregnaba en la ropa. Decidimos pasar el resto de la semana en su casa. Jaejoong había decidido ir con su familia y el resto del grupo no volvería hasta pasados unos días pero por miedo a las fans decidimos quedarnos allí. La semana fue fantástica. No teníamos necesidad de salir de la cama. Tan solo para ir a comer.

Ella tenía miedo de que las fans nos siguieran así que ella entraba antes y al rato yo llamaba a la puerta diciendo las palabras mágicas. Durante la estancia en la casa estuvimos componiendo su voz era aun más dulce cuando cantaba y además tocaba genial el piano.

-Mañana se acaban tus vacaciones. – Sus labios rozaban mi hombro mientras yo la abrazaba las sabanas estaban la mitad tiradas en el suelo y la otra mitad en la cama.
-Lo sé ¿quieres que hagamos algo especial?
-Hum… podríamos ir a la torre de seul. Me gusta subir allí y poder ver toda la ciudad.
-Ok. Entonces iremos.
Su piel era suave y su cuerpo maravilloso. Mis manos no podían parar de recorrer cada milímetro de él. Era como un imán que me atraía y no me soltaba.

Aparcar en Seul era toda una aventura por suerte ya era tarde y había sitio en uno de los aparcamientos cercanos en la torre. Subimos , no quedaba casi nadie, se acercaba la hora del cierre, tan solo unos cuantos turistas despistados se pegaban a los cristales desde donde se veía toda la ciudad iluminada.
-Mira lo que he traído. – Metí la mano en el bolsillo y saque un candado rojo. Escrito en letras negras ponía "clave".
-¿Por qué clave?
-Porque eres la única que tiene la clave, para abrir y cerrar mi corazón. Ya has robado lo que hay dentro. No hay vuelta atrás
-Te amo
-Jajaja, yo también ¿quieres que lo coloquemos en la reja?
-¡Claro!

Nos acercamos a la reja. Miles y miles de candados juntos con corazones y adornos colgaban de ella. Había una parte más despejada, que daba justo a la parte más iluminada de la ciudad. Lo colocamos ahí.
Y sellamos las vacaciones.

*Fin flasback*
.Las lágrimas danzaban en mis sueños.
.Despertadas por el recuerdo de tu fragancia cuando empieza a amanecer.
.Me puse ropa nueva y me arregle como si estuviera celebrando mi primer día sin ti.

Mis lágrimas comenzaban a salir. No sabía si había despertado de sueño o de una pesadilla. Todos esos recuerdos en mi mente… golpeaban cada parte de mi alma ahora que todo estaba perdido. Mi cabeza estaba apoyada en el teclado, no sé cómo no me había caído de la silla.

Me levante. Las partituras estaban dobladas y la letra era penosa. El sol alumbraba entre las rendijas de la ventana. Había conseguido terminar de escribirla, en algún momento de la noche.

Lo único que me quedaba por esperar era que algún día ella pudiese escucharme. Y de verdad recordase todo lo que la ame durante esos dos años y tres meses… y lo que aun la amo.
.Fueron tiempos bonitos pero, que siempre dejan lagrimas.
El contestador tenía 10 mensajes 20 llamadas perdidas y ni mencionar mi móvil que estaba a reventar. Llame a Jaejoong que era el que más había insistido, él le comunicaría a todos que estaba bien.
-Hyung – Jaejoong cogió el teléfono al primer toque
-¿Dónde coño te metes? Tu madre y tu hermano me han llamado diciendo que no has ido y que no les cogías el teléfono ¿Qué coño te pasa estas gilipollas o qué? Hemos estado muy preocupados esa es la clase de vacaciones que nos vas a dar ya te vale tío…
-Pareces mi padre.
-Vete a la mierda
-Yo también te quiero
-¿Me vas a contar que te ha pasado?
-Creo que…tengo una nueva canción.
-¿Y como se llama? – mire las partituras arrugadas y me fije en que no tenía nombre…
-Love…
-¿love? No puede ser algo más típico - el tono sarcástico de la voz de Jae no me saco de mi concentración
-Love bye love.


Fin.
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Viento Caprichoso Cap 9


Capitulo 9


.Zion.


.Unos días despues de la fiesta . .Mayo. Yunho.


Ryul me llamó para preguntarme que me había pasado en la fiesta, me echo la bronca por haberle dejado solo, le dije que me encontraba mal y que por eso me había ido, bromeamos un poco sobre la comida de la cena. Me dijo que si me encontraba mal aún me podía tomar unos dias libres, así que acepte. Durante esos dias me dediqué a pensar paseando por la ciudad, buscando un lugar en el que me pudiera encontrar a mi mismo, para reflexionar sobre todo lo que había pasado.
El tercer día paseando por el casco antiguo de la ciudad reparé en una pequeña floristería, era temprano, la luz clara de la mañana entraba por los escaparates. La floristería no era muy grande pero estaba hasta arriba de estantes con flores cada una etiquetada con su nombre. Me crucé de brazos mientras miraba las macetas que estaban fuera en medio de la calle. Me fijé por el escaparate en unas pequeñas flores con los pétalos rizados de color blanco parecían frágiles pero el tayo era largo y abundante, no serían fáciles de cortar. Sin poder evitarlo el recuerdo de la primera noche en la que Aure y yo nos vimos vino a mi mente, y me hizo sacar una sonrisa tonta.
- ¿Desea algo? - La voz de una mujer me sobresaltó sacándome de mi bonito recuerdo.
- Sí, me llevare un ramo de esas flores blancas.¿Cúal es su nombre?.. no alcanzo a leerlo desde aquí
- Se llaman Sumyeon. Pase por aquí - Entramos dentro, la mezcla de olores de las flores sobrecargaba el ambiente que estaba húmedo por el agua de estas. - ¿Son para su novia?
- Ah.. no no, solo es que ... me gustan mucho las flores. ¿Tiene significado Sumyeon? suena bien.
- Ah...significa sueño. - La chica sonrió, no era muy alta, su pelo era de color bronce ondulado. Vestía unos vaqueros y una camiseta de tirantes de color blanca. Encima llevaba un delantal de plástico de color amarillo claro. Tenía una chapita enganchada en el delantal con el nombre de Denier...ese debía ser su nombre.
Mientras esperaba a que preparase el ramo me pasaron mil cosas por la cabeza. Yo amaba a Aure, la ame siempre y si por alguna razón habiamos llegado a parar a la misma ciudad, en el mismo circulo de gente, en el mismo periodo de tiempo era por algo...No era un hombre que creyese fielmente en el destino, pero ya me sorprendió una vez dándome la oportunidad aquella noche de conocer a la mujer de mi vida, pero ahora lo había estropeado todo y debía intentarlo de nuevo...el destino me habia dado una segunda oportunidad, aunque fuera un sueño delicado como aquella flor pequeña y blanca tenía mis sentimientos bien arraigados como su propio tallo. Me fijé en la puerta, que había un cartel de "se necesita empleado" y aunque seguía trabajando en el bar, aquel sitio me recordaba al bósque donde Aure y yo pasabamos tantas horas...
- Oye...Denier ¿no?- Dije señalando su chapa del delantal - ¿que horario sería para entrar a trabajar aqui?
- Por las mañanas, ¿estás interesado?
- Bueno...la verdad es que si, llevo tiempo buscando empleo de mañana, demasiado tiempo libre.
- Sí, ah estupendo... yo llevo meses esperando a que alguien se ofrezca. Ahora que estamos en primavera, la gente compra muchas flores y me hacen grandes pedidos de ramos y centros...asíque he estado agobiada.
- Pues aquí estoy yo para que te desagobies jajaja.
- ¡Estupendo!..emm.. ¿como es tu nombre?
- Ah si perdona, yo soy Yunho.
- Pues Yunho..pasate mañana por la mañana. Toma aqui tienes tu ramo - Lo recojí, olían de una manera dulce...- La paga no es mucha y hay bastante trabajo pero si realmente estas interesado...
- No te preocupes, aquí estaré a primera hora de la mañana. - La pagué el ramo y sali por la puerta que estaba abierta. Ella salió apresuradamente cuando yo ya me alejaba.
- ¡Gracias! - Gritó mientras saludaba con la mano para que la viera. La correspondi levantándo el ramo como seña de que la había escuchado.
Despues de mis cortas vacaciones volvi al trabajo en el bar, a eso de la una de la mañana, como siempre, aparecio Min con sus correspondientes gafas de sol...
- Pero bueno.. si esta nuestro missing-baby boy jajaja - Ryul que contaba el dinero con su cigarrillo en la boca, casi quema un billete de los grandes por reirse. Mientras que yo colocaba los vasos.
- No digas idioteces, tenia que tomarme unos dias libres eso es todo. - Dije cojiendo uno de los vasos
- Ya ya.. seguro que ligaste en la fiesta y desapareciste con la pivita ehh - Dijo Min cuando se sentaba en la esquina de la barra como siempre y yo le servía su Wisky doble con un hielo. No me hizo gracia. Ninguna de hecho. Pero me rei falsamente.
- No, en realidad porque algo del caterin me sento mal... pero, ¿y tú que, ligaste?
- ¿Yo?...- Se quedó cayado un rato mirando fijamente el vaso, le pegó un trago y despues siguió - ..no, yo tampoco ligue la verdad, de hecho, fui rechazado.
- ¡Pero que dices jovenzuelo! - Ryul había avandonado su segundo plano contando billetes para venirse a mi lado en la barra con un botellin de cerveza en la mano y con su cigarro ahora descansando entre el cenicero y su mano. - Vamos, un hombre como tu con esa cara y ese cuerpo.. siendo rechazado..¿quien se ha atrevido?
- Jajaja, ¿qué pasa que te molo o algo tio?... nah... en realidad no me importa, ella iba borracha, yo con el tipico puntillo, así que no hice demasiado el ridiculo, por lo que parece ella no se acuerda, mejor para los dos. - Dijo él con tono alegre como si realmente no le importara pero en realidad había algo de amargura en sus palabras.
- Pero que dices tio... dinos quien es la chica esa..¿no me digas que la chavala esa que os trajisteis a vivir a tu casa? - Ryul parecia muy interesado. Haciendo tantas preguntas. Min parecia avergonzado.
- ¿Pero no decías que era una insoportable, estupida, niñata, no se cuantas cosas más?..-Bebio otro trago - Bah tio.. como lo sabia, que cabron, si en el fondo estaba claro que esa chica te gustaba...
- No digas tonterias - Me corto - tio a mi ella no me gusta... solo no se.. me .. atrae, es que su caracter es ... extraño, y me atrae no se.
- ¿Bueno pero ves al grano te declaraste, te lanzaste o que coño hiciste? - Ryul muy alegre quería saber todo lo que había pasado con detalle, fui a por una cerbeza con limón mientras Min pensaba si lo contaba o no. Me di la vuelta a la barra y me sente junto a él en las banquetas, Ryul que ya estaba más que acostumbrado a estar de pie tras la barra del bar, se quedó en el mismo sitio con su botellín, encendiendose otro pitillo.
- Pues.. básicamente, la acorralé contra la pared y la bese con todas mis ganas - Hubo silencio, yo en mi cabeza me imagine la escena bastante brusca, con lo grande que era él, ella se debía haber asustado - el hecho de que estaba borracho pues..
- Ya... ya entendemos - Dijimos Ryul y yo a la vez.
- ¿Y ella que hizo? - Preguntó Ryul que parecía la tipica vecina de ciudad.
- Pues.. en realidad no reaccionó. Tampoco la di tiempo a decir nada. Quería quedar guay y largarme de alli antes de recibir una hostia bien dada. Aunque tampco parecía que tuviese intención de darmela, estaba como... no se.. en otro mundo...
- Jajajaja, eso es que la causaste impresión - Dijo Ryul. - Lo mismo ella si que se acuerda pero se hace la loca.. quizás la de verguenza o algo así quien sabe.. las mujeres son de otro mundo.
- No... no creo, ella realmente iba mal, no tenía pinta de que hubiese bebido nunca, es una niña pija... como mucho habrá bebido.. una o dos copas de champang en toda su vida.
- Igualmente, si ella te gusta de verdad deberias confesarle tus sentimientos, ¿y si eres correspondido? quien sabe... el destino siempre da vueltas y a lo mejor ahora es cuando podeis estar juntos quien sabe que pasará dentro de unos meses o unas semanas...
- Bueno........ Yunho "El Romeo de Ayan" ... no me digas que tú sufres de amores, porque tus palabras suenan a corazón roto. - Dijo Ryul que había pasado de ser la vecina tipica de ciudad, a ser el pitoniso que te cobraba una pasta por decirte algo que la gente normal ya intuia.
- Vaya.. la verdad es que nunca había caido que tú nunca hablas de tu vida. No me digas más.. una tia rica se encaprichó de ti y ahora tienes el síndrome ese como se dice... - Dijo Ryul
- El de Estocolmo.. - Dijo Minho respondiendole.
- Sí ese.. - Contestó chasqueando los dedos para luego señalarle.
- No en realidad, bueno.. es largo de contar.
- Nos queda mucha noche muchacho, desahogate.. - Dijo Ryul ya digievolucionado a psicologo especialista en corazones rotos.
- Pues.. bueno conoci.. a una mujer...desde el primer momento, fue amor a primera vista. Pase año y medio a su lado, sin separarme de ella casi nunca, superamos tantas cosas juntos, luchamos juntos por sobrevivir, por un sueño...por una misión y cuando todo estaba en nuestras manos.
- Ella se fue con otra.. ¡descubrio que era lesbiana! - Dijo Ryul dejando el botellin de cerbeza de golpe sobresaltanonos a Min, que escuchaba atentamente, y a mi.
- ¿Otra?... no, fui yo el que se marchó.
- ¿CÓMO? - Dijeron los dos a la vez. Minho que se disponía a beber un trago del poco Wisky que ya le quedaba, poco más y tira el vaso.
- Joder, ya se que es complicado de entender.. En realidad, ni yo ahora mismo lo entiendo, supongo que en ese momento me sobrepasó la presión del momento y uhí.
- Pero a ver, a ver.. me estas diciendo ¿que eres tan gilipollas de conseguir a una piva que te quiere que lucha por ti para luego cuando ya esta todo solucionado largarte tú?- Preguntó Ryul.
- No.No es tan fácil.
- ¿Entonces? Tio, sirveme otro que necesito entender esto con calma. - Dijo Minho. Me metí de nuevo en la barra y mientras preparaba su Wisky doble con un hielo iba contando.
- No pasamos momentos fáciles juntos. Hubo muchos baches debido a la situación tan complicada que estabamos viviendo, había mucha presión y ella nos salvó el pellejo miles de veces. Ella estaba preparada, había nacido para ello, y yo en cambio simplemente era un hombre más de los que picaba en la mina, tan solo que yo tuve, junto a mis hermanos, un poco más de suerte.
- Aja.. - Dijeron los dos a la vez.
- A pesar de haber superado muchas cosas juntos, sentía que todo había sido gracias a ella y si quería estar junto a ella, quería merecerla de verdad, quería conocer otros lugares, saber desenvolverme solo y ver que tal me iba, ya que de todo ese tiempo tan solo estubimos un mes o dos separados. Pero... supongo que no lo hice bien yéndome asi, sin mas, sin una explicación sin una razón. Tan solo hablé con mi hermano pequeño que, aunque no me entendió, me apoyó. Es con el que más confianza he tenido siempre a pesar de ser el más pequeño.
- Tio... eres raro de cojones. - Dijo Ryul.
- Yo te entiendo - Dijo Min mientras volvía a tener entre sus manos el vaso. - No se, si ella es tan importante para ti, es normal que quieras merecerla. Quizás yo habría hecho lo mismo a pesar de estar alejado de ella un tiempo.
- Ya.. pero debía haberla consultado.. ahora estoy seguro de que no querrá saber nada de mi. - Dije.
- Si lo hubieses hecho, ¿crees que te habría dejado irte? Si de verdad te ama o se habría ido contigo o te habría retenido con ella. Era algo que debías arriesgar para conocerte tambien a ti mismo.
- Si.. eso fue lo que pense al principio - Parecía el unico que despues de todo me entendería, mejor incluso que mi própio hermano.
- ¿Y qué es lo que te ha hecho cambiar de opinión? - Pregunto Ryul que desde el comentario anterior no había dicho nada.
- Mi hermano mayor.
- ¿Tienes un hermano más mayor? ¿No lo eras tú? - Dijo asombrado Ryul
- Bueno, él siempre ha sido el más impulsivo, el más alocado, con eso de que lo piensa todo muy rapido, hace cosas que parecen incoherentes pero que le salen bien. Siempre he pensado que es el que más suerte tiene sin duda. Así que debido a eso, siempre me hice cargo de mis hermanos como si fuera yo el mayor. Y ahora resulta que me viene dando lecciones el muy capullo... - Dije bebiendo del botellín que tenía olvidado. - ¿Ahora va a resultar que no debía irme tan lejos para madurar y hacerme un hombre? jajaja.. alucino
- ¿Qué crees que hara ella cuando te vea? - Preguntó Min
- Mi hermano me preguntó lo mismo.. sinceramente, no lo se.. supongo que.. me odiara, la he hecho mucho daño, me han contado cosas que... hubiese preferido no saber.
- ¿Se ha liado con tias mientras tu no estabas? - Preguntó Ryul volviendo a golpear el botellín contra la barra haciendo que Min se volviese a sobresaltar mirándole diréctamente.
- Pero tio ¿que obsesión, estas traumatizado o que? - Dijo Min cortandole la paranoia.
- Si lo cierto es que si.. mi única novia me dejó por una tia. - Dijo Ryul mientras le daba un rápido sorbo para terminar el botellín.
- Jajajaja - Reimos Min y yo a la vez.
- No me extraña que estes así de zumbado entonces tio.. jajaja anda vete a por otro botellín y relajate jajaja- Dijo Min indicandole el camino hacia el almacen haciendole aspavientos con la mano.
- Que Cabrón tio.. no te rias.. las pille ahi.. a las muy.. joooder tio..- Iba diciendo Ryul mientras se iba. Yo me había quedado con la mirada perdida recordando la última imagen que tenía de ella, en aquellas escaleras con aquel vestido blanco y negro.. preciosa, perfecta.. como siempre. Como un paraiso con el que todo el mundo sueña, pero poco saben que existe.
- Si me aceptas un consejo Yunho...
- Claro.. - Dije saliendo de mi recuerdo.
- Deberías buscarla y hablar con ella... si realmente aún la amas y por lo que cuentas ella tambien te ha amado.. seguro que te perdonará.
- Por eso me cojí los tres dias...me han dicho que está aquí vino hace unos meses, más o menos por la misma fecha que yo..
- Oh.. ¿y no has ido ha hablar con ella?
- No.. eso es lo que no se si hacer...
- Búscala en serio... peor que ahora no puedes estar.. mírame a mi.. lo mucho que te puede suceder es que te de una bofetada... y yo tuve suerte y no me la lleve. Por experiencia se que no decirle nada a la persona que amas es una tontería de la que solo te arrepientes tú, así que cuando te gusta alguien, debes decirlo sin más
- ¿Acaso te ha pasado algo así?
- Si, la primera chica de la que me enamore... es mi mejor amiga y bueno, nunca fui capaz de decirla lo que siento, de lo que sentía...así que bueno, fui abandonando la posibilidad de que yo a ella tambien la pudiese gustar, y me conformé con una relación de amistad
- Pero, ¿a ella no le gustas?
- No lo se la verdad, ya te digo que nunca me declaré, nunca me he atrevido. En cambio con esta otra chica... me lance a la primera. Quien sabe a lo mejor tengo suerte si lo intento otra vez y termino mejor parado que la primera.
- Que caaaabron jajajaja
- Jajajaja - Aún nos reíamos cuando llego Ryul andando de lado a lado entre la barra y las estanterias del alchol, copas y vasos.
- ¿Pero os seguís riendo?¿fue duro vale? - Decía este entre gimoteos hasta que llegó a nuestro sitio.
- Bah .. ni te la tiraste fijo - señalo Min cojiendo el vaso con la mano derecha mientras uno de los dedos de su mano le señalaba. Ryul le hizo un gesto con la mano tipo "paso de ti" y bebió de su botellín - Ahhhhhhh vaya paavaaa jajajaja vamos que te uso como un trapito y encima ni siquiera fuiste usado...usado...
- Eh... recuerda de quien es el local que llamo a los seguratas y te echan de aquí..
- Jajajaja - Reiamos Min y yo...
- Sí si, venga Yunho intenta echarme va... jajajajajaa
- Que desgraciaos, encima de que os abro mi corazón y os invito a unas birras me tratais asi.. menos mal a que soys mis colegas y os quiero.
- Si si,.. tu firma bien el estamento y somos todo lo colegas que tu quieras
- Jajajaja, - Reimos los tres
- Por nuestra sincera amistad - Levanto Min su vaso de Wisky cuyo contenido era menos de la mitad ya. - Por nuestra eterna amistad - Dije yo, brindando a la vez con Ryul y Min... mis amigos.



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domingo, 10 de abril de 2011

Precious Love Cap 8



Capitulo 8


"Estoy en la profundidad de un solitario mar azul. No sé de qué manera, pero me he congelado en el tiempo y no puedo avanzar.
Las mentiras ahora recorren mi cabeza, rompiéndose en pedazos cortándome las manos. La sangre gotea hacia abajo. Me escondo en la debilidad de mi oscura mente.
El mundo sin agua se paraliza. Debo enfrentar el sufrimiento sin poder escapar"
Darkness Eyes
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El móvil de Yunho vibraba sobre la mesa de la cocina con riesgo de caer al fregadero. Changmin, que tomaba un tardío café mañanero lo cogió justo a tiempo.

-Soy Changmin.
-No tengo noticias de Eun Mi – La voz de preocupación de Sang Hee al otro lado del teléfono alerto a Changmin, no le había dicho ni hola.
-Estará durmiendo déjala. Anoche debió llegar tarde. – Dijo él intentando tranquilizarla. Lo cierto era que no la había escuchado llegar, se había quedado frito en el sofá desterrando a Yunho con un par de discretas patadas mientras se quedaba dormido.
-Llama a casa a ver si esta.
-Cariño, estará de resaca.
-Changmin, haz el favor de llamar, son las doce y media de la mañana y no coge el teléfono desde hace 4 horas que la llamo.
-Está bien. – Dijo finalmente. Armado con sus zapatillas de estar por casa y un pijama prestado por Yunho que le quedaba un poco pesquero atravesó la distancia que había entre una puerta y otra. Llamó varias veces. No hubo respuesta.
-¿No esta verdad? – Dijo ella desesperada.
-Eso parece.
-Mierda. Ya verás el pollo que me va a montar Yunho.
-Te dije que se lo debías haber dicho. – Dijo Changmin volviendo a la casa de Yunho mientras arrastraba los pies por el descansillo con su mano libre metida en el bolsillo del pantalón del pijama.
-¿Para qué se negara rotundamente? Sabes cómo se pone cuando intentamos involucrar a alguien de dentro. Y más si es ella, con lo pesadito que esta. Por mucho que diga que no le gusta, al menos un poquito le atrae…
-¿Y cuándo se lo piensas contar? - En ese momento Changmin cerraba la puerta del piso.
-¿Contarme el que? – Dijo Yunho con voz ronca de recién levantado.
-Uy - Pronuncio Changmin espontáneamente.
-Voy para allá porque mejor contárselo en persona. No te comas tú el marrón.
-No es mi marrón cariño.
-Ahs…lo sé, lo sé... – Dijo Sang Hee colgando inmediatamente después.
-Sang Hee viene para acá.
-¿Qué marrón te vas a comer? ¿Y por qué coño usáis mi móvil si tú tienes el tuyo?
-Porque yo siempre contesto a tu móvil por ti. Nunca sabes dónde está así que ya lo considero mío.
-Ish... así me vienen luego las facturas. – Changmin se acercó a la encimera de la cocina donde reposaba su café aun bien calentito y se dirigió al sofá con paso calmado. -¿No me vas a contar nada? - Dijo Yunho siguiendo a Changmin.
-¿Nada de qué? – Yunho se sentó al lado de su compañero eventual de piso cogiendo antes una manzana del cuenco que había en la encimera de la cocina.
-Me siento como un padre cuando sus hijos catean y esconden las notas
-Yunho, siempre tan responsable. No te lo crees ni tú.
-Cuéntamelo, así reduciré tu castigo. – Dijo Yunho aparcando por unos segundos al padre y poniéndose el disfraz de policía negociador.
-No, no me metas, yo no he sido… a mí solo me cae condena por encubrimiento.
-Joder con tener una novia abogada. – Dijo dándole un mordisco a la manzana mientras se tumbaba en el sillón. - ¿Relacionado con el anormal de mi hermano? – Comenzó a interrogar, como siempre. Changmin le dio un largo trago al café pasando de contestar a su compañero. - ¿Quién te paga la carrera changmin?
-Coff coff coff coff – Changmin se atragantó. ¿Eso era una amenaza? Viniendo de Yunho…No podía ser, pero había cambiado tanto en estos meses que sería capaz de dejar de pagarle la mensualidad. Alzo la vista por encima de la taza de café con desconfianza. – No me asustas.
-¿La matrícula? ¿Cuándo dijiste que había que pagarla? Quizás se retrase un poco…
-Eres un puto chantajista.- Dijo changmin posando la taza de café con rabia sobre la mesa del salón. - ¿En qué te has convertido? - Mojo los dedos en el café y salpico la camiseta blanca de Yunho. Este se miró y puso mala cara.
-¡Niñato! En que me habéis convertido querrás decir. Además ¿Desde cuándo se encubre antes a las novias antes que a los colegas? ¿eh? Eso entra dentro de las reglas de los tíos. ¡Entre nosotros no hay secretos! – Yunho poso la mano que tenía libre sobre la rodilla derecha de changmin. Este le miro alzando una ceja. Yunho era insoportable cuando se ponía en plan" Ey tronco mira que debuten, ¿unas birras?"
-Santa Claus, los tiempos han cambiado.
-Joder, mira que te dije que tu virgen hasta el matrimonio… que te dejas liar en seguida. – Changmin negó con la cabeza mientras se reía.
-Lo que te pasa… - Dijo Changmin cogiendo la mano de Yunho para quitarla de su rodilla con burla. – Es que tienes complejo de maruja. No lo puedes evitar, tú ahora iras de todo lo malote que quieras. Pero siempre has sido un cotillo.
-No, lo que me pasa, es que siempre que esta Jaejoong metido de por medio quiere decir que algo grave ha pasado. – Yunho se levantó del sofá para tirar lo que quedaba de manzana, siempre las dejaba a medio comer. – Y no tengo un buen presentimiento – Changmin se levantó a la vez, quitándole, a la velocidad de la luz, la manzana de la mano. Se miraron a los ojos, cara a cara.

Se conocían desde hacía demasiado tiempo como para saber cuándo había que preocuparse y cuando no. Yunho lo había leído en su mirada.
-No vas mal encaminado. En serio. Que te lo cuente ella. – Dijo changmin dejando el tono de guasa para ponerse serio. Entonces fue cuando Yunho realmente se asustó.

En un cuarto de hora demasiado largo para Yunho, Sang Hee toco la puerta del piso. Unas grandes gafas de sol cubrían su rostro. Changmin abrió la puerta.

-Hola – Sang Hee sonrió tristemente. Changmin la acaricio la cara suavemente para luego pasar su brazo por encima de los hombros de esta.
-A ver qué pasa – Yunho impaciente, esperaba con los brazos en jarras en medio del salón. De fondo, el mural de la foto casi estaba completado.
-La he cagado.
-Joder entonces debe ser grave. Tú nunca la cagas. ¿Le has dicho algo de más? - Se precipito Yunho. Sang Hee se sentó en el sillón dejándose caer. Cruzo las piernas y después de quitarse las gafas de sol poso sus manos sobre las rodillas.
-Hable con Eun mi el otro día. Cuando nos la encontramos en la agencia.
-Joder. – Dijo Yunho moviéndose de un lado a otro impaciente.
-Espera, hable con ella sobre tú y Jaejoong.
-¿Tú la contaste que éramos hermanos?
-¿Eh? No, eso ya lo sabía ella. Lo que la conté fue ciertas cosas sobre Jaejoong. Por lo visto él se puso como loco después de discutir contigo y discutieron ellos dos también.
-Sí, pero eso paso hace varios días ya. Por qué ahora tanto misterio. En la agencia van los rumores de un lado a otro ya sabéis. – Dijo Yunho sin calmar su impaciencia.
-Pues entonces sabrás que Jaejoong la dijo que debía ir a la fiesta de ayer.
-No hasta ahí los rumores no llega. No me jodas que…
-Eun mi fue a la fiesta. Jaejoong la llevo. Y yo la dije… que si podía estar muy atenta a las conversaciones que tenía la gente mejor. Que no se separara de Jaejoong… Pero el problema es que no me coge el teléfono y en casa no está. Lo… lo siento – Sang Hee estaba viendo como Yunho daba vueltas y vueltas sobre sí mismo, casi podía adivinar un pequeño agujero en el suelo hecho por él.
-¿Lo sientes por qué? Es mi puto hermano que está mal de la cabeza. Como se le ocurre. Seguro que la dejo sola ahí y a saber que gentuza había. Las fiestas de Jaejoong son las peores. Siempre lo han sido. Me cago en él mil veces.


Yunho se fue a la habitación, Sang hee y Changmin se miraron e inmediatamente le siguieron. Él mientras se quitaba apresuradamente el pijama y se ponía la primera ropa que cogió del armario.

-¿A dónde te crees que vas? – Dijo Changmin poniendo su mano en el pecho de Yunho impidiéndole el paso.
-A hablar con mi hermano.
-Ya claro, para que te vuelvan a dar sus matones como paso la última vez. Que casi no te dejan vivo.
-Eso fue diferente, ahí reconozco que le toque las pelotas. Pero esta vez se ha pasado. Ella no tiene nada que ver en esto. Y…. – Yunho se quedó callado unos segundos, pensativo. – no es que ella me importe… solo es que la conozco más que a otras modelos. Me preocupo por ella igual que por cualquier otra. Hoy es Eun mi… mañana será Judith…
-Nadie te ha pedido esa explicación
-¡Pues te la doy gratis! – Yunho aparto a Changmin mientras se ponía el cinturón del pantalón. Este le siguió apresuradamente.
-Mira Yunho lo que tenemos que hacer es buscarla y ya está. Si vas a Jaejoong y discutes con él, se dará cuenta de que Eun mi hablo con nosotros y será peor. – Dijo Sang Hee intentando impedir que se fuera.
-El único que sabe dónde está. Es Jaejoong. Mira, - Dijo parando en seco en medio del salón. – Le doy el beneficio de la duda. Imagínate yo que sé, Jaejoong se lió con una modelo o estaba cerrando un trato. Que llevaba unas copas de más y se despisto. Pero Jaejoong estaba en esa fiesta. Y estoy seguro que siendo Jaejoong que se entera de todo, él es el único que sabe dónde está Eun mi.

Yunho cogió sus llaves de casa y después de echar un vistazo por el salón cogió su móvil y se fue. Bajaba las escaleras cuando Changmin salió de casa apresurándose detrás de Yunho.

-Yunho, espera… - Grito bajando.
-No quiero que vengas. – Yunho paro en seco en el pequeño rellano de las escaleras.
-Solo te voy a acompañar. No voy a entrar.
-No quiero problemas Changmin. No vengas.
-Que sí, que si… vamos conduzco yo…
-Tsh… niñato… ¡nunca haces lo que te digo! - Grito Yunho.
-Tengo tus llaves del coche. O vienes o te quedas… - Dijo agitando las llaves del coche de Yunho.
-¡Ladrón! ¡Ratero! – Changmin corría hacia el portal partiéndose de risa. Cuando Yunho llego al coche Changmin le esperaba sentado en el asiento del conductor con el motor en marcha.
-Se me había olvidado lo divertido que era esto.
-¿Te parece divertido robarme? ¡Tienes una edad para volver a las andadas! – Dijo Yunho sentándose en el asiento del copiloto y poniéndose el cinturón de seguridad. Changmin no lo tenía puesto. Según escucho el "Clack" del cinturón de Yunho aceleró el coche conduciendo a toda prisa. – Siempre que conduces tú tengo la sensación de que voy a morir.
-No exageres. Yo controlo. – Decía Changmin esquivando algún coche al hacer adelantamientos poco ortodoxos. Llegaron tan rápido que Yunho imaginó a un hombre con un cronómetro en la puerta de la agencia marcando un nuevo record de velocidad.
-Quédate aquí. ¿Me oyes? Lo digo en serio. – Dijo Yunho cerrando la puerta del copiloto ya en la acera.
-Sí. Ok - Changmin ni siquiera le miro al contestarle.
-En serio. – Le señalo con el dedo índice mientras se agachaba a verle por la ventanilla bajada del coche. Changmin no contestó. Tal solo comenzó a subir la ventanilla del Audi dejando a Yunho mirándose en el reflejo de esta.
Changmin era el niño mimado de Yunho. No hacía falta pasar mucho tiempo con ellos para darse cuenta. A cualquier otro ya le habría montado el escándalo del siglo por no hacerle caso. Pero a él, a pesar de pegarle cuatro gritos bien merecidos, nunca le trataba mal.

No había poder humano ni sobre humano que pudiese contra Changmin. Normalmente se expresaba con la mirada antes que con las palabras. Pero cuando abría la boca lo mejor era huir de allí, ya que nunca podrías superar su lengua viperina. Siempre solitario Changmin se había forjado a si mismo, haciéndose con el tiempo una persona responsable. Aun así, le seguía encantado cometer esas locuras como cuando era joven. No "a nivel profesional" como lo hacía antes.

Para eso tenía a Yunho, que nunca se enteraba de nada y siempre terminaba pegándole a las cosas por no saber dónde estaba su cartera, o sus llaves.

Desobedeciendo a Yunho, Changmin aparcó en el Parking de la agencia. Sabía que Yunho solía abrir la boca de más cuando se cabreaba, era característico en él. Igual que la cabezonería, si creía que tenía razón iría con ello hasta la muerte. Lo bueno era que si se equivocaba lo reconocería, a regañadientes y con una sonrisa de… a la próxima no me pillas.
Changmin estaba seguro que después de intervenir, le caería una buena bronca, pero prefería eso a tener que recoger a Yunho en el calabozo.

Yunho pulsó el botón del ascensor que le llevaba a la planta de la oficina y recepción. Había crecido en ese lugar, entre flash, carros de ropa, sets de maquillaje y peluquería… era como su casa. Lo que más le dolía de la situación no era no dirigir la empresa, sino que en algún momento Jaejoong cometiera un error y echase a perder todo lo que su familia había conseguido.

Las puertas del ascensor se abrieron y con paso firme se dirigía hacia el despacho de Jaejoong.

-Señor Kwang no puede… El director está reunido – Decía la secretaria hablando al aire ya que Yunho no hizo amago de mirarla y mucho menos de parar a contestarla. – Señor Kwang. – La chica andaba a paso ligero tras él intentando alcanzarle antes de que llegara al despacho. Yunho irrumpió en la sala haciendo ruido al abrir la puerta. Jaejoong sentado en los sillones negros junto a Hyun Joong se tomaba una copa mientras hablaba.

-¿Dónde la has metido? – Pregunto Yunho seriamente avanzando hasta quedarse frente a los sillones. Hyun Joong se levantó en cuanto le vio.
-Lo siento señor director no he podido detenerle. – Jaejoong que en ese momento le daba un trago a la copa alzo una ceja mirando a la chica.
-Está bien Lyn no te preocupes. – La dijo haciendo un gesto con la mano para que se fuera. La chica cerró la puerta sigilosamente.
-Te he hecho una pregunta.
-Sal. – Dijo Jaejoong sin mirarle.
-Contesta, ¿Dónde la has metido? – Insistió Yunho.
-He dicho que salgas. Te relajas, llamas a la puerta y me pensare si te dejo pasar o no. Esto es una empresa seria, no te creas que puedes llegar aquí e irrumpir en mi oficina cuando te salga de las narices. – Dijo Jaejoong dejando su copa en la mesa de cristal y levantándose para encararle. Yunho rió sarcásticamente.
-No eres nada mío como para mandarme hacer eso.
-Soy tu jefe. – Jaejoong empujo levemente en el pecho a Yunho con su dedo índice.
-¡Que no eres nada mío! – Yunho quito la mano de Jaejoong bruscamente. - Mucho menos mi jefe estúpido, trabajo aquí porque soy tan dueño como tú de esto. Tanto o más.
-Eso no es lo que pone en el testamento. – Dijo Jaejoong riéndose de Yunho. Provocándole. Hyun Joong cogió del brazo a Jaejoong retirándole un poco hacia atrás.
-A mí el testamento me la pela. ¿¡Dónde coño esta Eun mi!? – Dijo Yunho acercándose de nuevo a Jaejoong.
- A mí que me cuentas, estará en casa. ¿Por qué vienes aquí a preguntar por ella?
- Por qué el paso algo en la mierda de fiesta a la que la llevaste.
-Ah, se me olvidaba tu faceta de salvador, tu siempre tan correcto hermanito, ¿el corcel y el yelmo te lo has dejado abajo? - Dijo Jaejoong volviéndose a sentar.
-No eres más tonto porque…. – Yunho miro a Hyun Joong - ¿Y tú que, no sabes nada?
- A mí no me metas
- No, mejor, que ya te metes tu solito en todos los embolaos… Mira Jaejoong, la chica no responde el teléfono más te vale que no la haya pasado nada porque te juro que…
- Le juras que ¿qué? – Dijo Hyun Joong esta vez. – Ten cuidado con lo que dices, soy abogado ¿recuerdas?
-Tú callate que no te querías meter. Dime donde coño esta. ¿Qué la has hecho?
-Pero tú eres tonto ¿o qué? Que te digo que no la paso nada de nada, el chofer la vino a recoger y la llevo a casa. Fin.
-En casa no está y no coge el teléfono.
-Mira, hermanito… lo que ella haya querido hacer después de largarse de la fiesta es su problema. ¿Qué pasa que la pibita quedo contigo y no apareció? Siento que te aguara el polvo, pero yo no la hice nada de nada y créeme, no merece tanto la pena. – Jaejoong se levantó cogiendo el vaso ya vacío de la mesa de cristal para dirigirse de nuevo al mini bar.
-¡A mí no me vaciles, tú estabas en esa fiestas tú debes saber qué coño la ha pasado! – Yunho cogió a Jaejoong sin que Hyung Joong le diese tiempo a reaccionar. En ese momento entro Changmin por la puerta de la oficina con la secretaria detrás.
-¡Yunho! – Gritó Changmin cogiéndole por detrás y apartándole de Jaejoong. Sin poder evitar que Yunho le diese un puñetazo a Jaejoong, el vaso se cayó al suelo rompiendose acompañado de un gran ruido. - ¡Vámonos Yunho, vámonos! – Dijo Changmin. Jaejoong se recuperaba del golpe poniendo su mano en la mandíbula cuando vio a Changmin.
-¡Saca a este asesino de mi empresa! – Dijo Jaejoong señalando a Changmin. Yunho se soltó del agarre de Changmin.
-¡Te dije que no subieras! ¡Cabezón! – Dijo empujándole hacia la puerta. - ¡Lárgate vamos esto lo puedo solucionar solo!
-¡Os vais los dos ya! ¡Yo no sé dónde coño esta Eun Mi ni es mi problema yo hice lo que debía hacer así que fuera de mi vista! No quiero volver a escoria como esta en mi empresa ¡Me oyes! – Dijo Jaejoong refiriéndose a Changmin.

Changmin y Yunho salieron de la oficina rápidamente sin tiempo a decir nada más. Algunos trabajadores que pasaban por allí tenían cara de asombro por el jaleo de la oficina.

Si Jaejoong realmente no sabía dónde estaba Eun mí, esto se iba a poner más que complicado.

El dúo llego al aparcamiento de la agencia rápidamente. No se dirigieron la palabra tan solo miradas fulminantes.

-Conduzco yo, no te creas que vas a conducir ahora. – Dijo Yunho quitándole de las manos las llaves a Changmin.
- Si no llego a entrar te habrías metido en un buen lio Yunho. ¡Dos contra uno!
-Pero tú eres tonto ¡Les podría haber sacado información si no llegas a entrar! – Pararon en seco estaban. colocados uno a cada lado del coche.
-Información de tus lesiones me iban a dar a mí en el hospital. ¡Me importa una mierda lo que me diga ese!
-¡Pero a mí no! ¿Cuándo me empezaras a hacer caso de una puta vez eh?
-¡Cuando me dejes de tratar como un adolescente, y tú te comiences a comportar como un adulto! ¿Crees que pegando a Jaejoong vas a resolver donde esta ella? No piensas.
-¡Bah! – Yunho golpeo el techo del coche y abrió la puerta sentándose de mal humor en el asiento del conductor. – ¡Joder ya lo sé! ¡Pero no puedo evitar querer romperle su maravillosa cara! – Dijo golpeando el volante esta vez. Changmin calmadamente abrió la puerta del copiloto y se sentó dejándose caer.
-Tenemos que pensar que ha podido pasar. Si él no sabe dónde está Eun mí, quizás fueran de otra compañía… "Balgueonuri" no es la única agencia podrida de por aquí, y Eun mi está empezando a ser bastante cotizada.
-Lo sé, lo había pensado… pero esto es raro. Algo no me cuadra. Vamos a hablar con Sang Hee.
-Aja. – Dijo Changmin. Yunho arranco y pegando un acelerón salieron del parking de la agencia dirección casa de Sang Hee.




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sábado, 9 de abril de 2011

Viento Caprichoso Cap 8


Capitulo 8


.En la fiesta. .Aure.


La noche había pasado fugáz. Algunos invitados se habían ido, pero la mayoría de ellos aún estaban en el teatro. Después de haber dado unas cuantas vueltas charlando con gente de todo tipo de estatus volví a encontrarme con Minho que estaba acompañado esta vez por Yili y otra señora más mayor.


- Hola.
- Oh.. mire señora Strauss esta es Synia Aure, Nieta de Isiir Duleok - Dijo Yili. -Ha entrado a trabajar aquí como la organizadora de eventos. A ella se le ocurrió esta fiesta, se ha encargado de organizarlo prácticamente todo.
- No solo he sido yo Yili.. ha habido un gran equipo detrás.
- Así que Synia Aure eh... si, conozco a tu abuela, es una gran mujer...con unos principios muy marcados jaja.
- Sí..jaja - Contestamos todos riendonos a la vez.
- La señora Strauss tiene una de las mayores productoras de publicidad del pais...en este momento nos estaba hablando de hacer un anuncio promocional del teatro, usando la imagen de Minho que tan famoso se esta haciendo en estos dias. - Me informo Yili de nuevo haciendo que Minho arrugara la nariz y bebiera de su copa.
- Si.. pero como os iba diciendo, mi equipo de publicistas y yo hemos acordado que el anuncio sea Minho con varias personas mas, para que promocionen los diferentes aspectos que le quereis dar al teatro, ya que no solo será un lugar donde se representan obras. Así que había pensado que algun miembro del equipo que haya formado parte en esta fiesta deberia salir... ahora que me habeis presentado a la señorita Synia Aure, creo que seria la idonea, ya que ella fue la que ideo esta gran fiesta. - Los cuatro nos quedamos callados durante unos segundos.
- Yo...¿yo saldría en el anuncio?, pero no tengo experiencia y además no solo he sido yo la que ha trabajado en esto.. ha sido un mes duro. - Miré a Yili que se había quedado demasiado seria. Algo la pasaba.
- No, pero tranquila, no solo saldrías tú con él, algunos directores, otros actores de obras que se vayan a realizar aqui... músicos, etcétera, tu saldrías representando la parte de la organización.
- Ah.. bueno pues.. supongo que no habrá ningún problema. - En ese momento Yili se disculpó diciendo que se encontraba mal, Minho la siguió excusandose tambien él. Mirándoles por el rabillo del ojo vi como hablaban, el la sujetaba del brazo preguntándola algo asi como si se encontraba bien. Ella hizo un gesto indicando que se iba y Minho se quedó mirándola como se iba, despues, volvió a donde nos encontrábamos.
- ¿Se encuentra bien Yili? - Pregunté
- Al parecer se estaba encontrando mal, ha sido un mes duro para todos. - La excusó poniendole buena cara a la señora Strauss.
Nos quedamos un rato más hablando de cuando sería la fecha para firmar el contrato y para grabar el spot. Acordamos una reunión para dentro de unos dias y despues de despedir a los invitados que quedaban dimos la fiesta por terminada.
Cuando llegamos a casa Minho y yo, ya que la señora d´arc se había vuelto hacía rato, estabamos de lo más risueños debido a las copas de la cena y del resto de la noche, terminamos quitándonos los zapatos en la entrada, mientras subia Minho me empujaba diciendome costosamente que me diera prisa.
Al final decidió adelantarme, casi cayendonos por las escaleras, y tiró de mi mano haciendome subir las escaleras a trompicones. Nos paramos justo frente a mi habitación.

- Estás borracha, así que date una ducha fria y duermete.
- ¿Acaso crees que nunca he estado borracha o que?
- Jajaja, sinceramente.... no creo.. no tienes pinta de ser una niña mala que se va a los bares a beber.
- Y tu si...
- No.. la verdad es que no tengo pinta.. pero lo hago, algún día te llevare a un bar de unos colegas.. aunque te tendrás que disfrazar de hombre, a las mujeres no las dejan pasar.
- Bah.... - me tambaleé un poco hacia los lados, Minho me sujeto del codo para que no me cayera - Tshh...¿y por que crees que querría ir contigo a beber?...¿serás creido?
- Puuues... porque soy guapoo.. famoso... tengo una sonrisa preciosa y un cueeeeeeeeeeerpazo de escandalo.
- Pero de que vaaaas.. ¿te crees que me importa lo famoso que seas o lo bien trabajado que estes?... eres un idiota, idiota... así de sencillo.. y eso con fama y sin ella.- En ese momento Minho acercó su cuerpo al mio tirando del codo que ya tenía sujeto, besandome en los labios apasionadamente, haciendo que por el balanceo de mi borrachera terminara pegada a la pared mientras el continuaba el beso, dejandome sin espacio para escapar de lo pegado a mi que estaba. Despues de un rato besandome, se separó de mi..
- Sere todo lo que tu quieras... pero hacia meses que deseabas que te comiera la boca.. y eso hasta el más idiota borracho lo vería... - Se fue alejando por el pasillo mientras yo cai al suelo con la espalda pegada a la pared y mis manos tapandome los labios..
- Idiota...ese beso.... no era....no.....era....para ti....


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lunes, 4 de abril de 2011

Precious Love Cap 7


Capitulo 7


Llegamos a una zona residencial, las casas de diferentes estilos arquitectónicos se camuflaban entre los árboles. Después dar un par de vueltas por las estrechas calles finalmente paramos frente a una gran puerta de color marrón, la fachada de la casa era moderna. La puerta comenzó a abrirse y nos metimos en el aparcamiento.

- Por aquí. – Dijo Sang Hee bajando del coche yendo hacia una puerta.

La seguí. Las escaleras que daban a la planta baja de la casa eran de metal. En la pared derecha un gran ventanal iluminaba el lugar. Por él se veía parte de la zona residencial. Era muy extensa.
- Vamos a mi despacho estaremos más cómodas allí. Que nadie nos moleste.- Está bien. – Dijo una de las empleadas que andaban por allí. Un señor mayor bien vestido leía el periódico sentado en el moderno sofá del salón
- Es mi padre, - Dijo al ver que le miraba con atención.
– Cuando lee los sucesos odia ser molestado. Supongo que se dedicará a pensar en cómo resolvería él ese caso…tiene la misma concentración que cuando preparaba un caso.
- ¿Él también es abogado? 
- Uno de los mejores… - Entramos en el despacho de Sang Hee. Un gran ventanal daba luz a toda la sala repleta de estanterías con archivadores. Nos dirigimos al escritorio que estaba al fondo de la sala. – Fue el abogado de la agencia "Balgueonuri" desde que se fundó. Cuando Iseul murió…todo cambio. Demasiado. ¿Deseas tomar algo?
- Dijo invitándome a sentarme con un gesto de su mano.- No, quiero saber qué es eso que tanto interés tienes en contarme. – Dije yo seriamente.
- Pensé que eras una chica más lista. – Dijo ella sentándose en el sillón negro que presidia la mesa, mientras yo me sentaba en una de las cómodas sillas que estaban frente al escritorio.
– No me mires así. Es la verdad. ¿Quién sino una estúpida se deja liar por Jaejoong?
- Si he venido a que me insultes yo… - Dije haciendo amago de levantarme.
- No, no. No te vayas. Además las dos sabemos que es cierto lo que te estoy diciendo. Los príncipes no existen. Son todos lobos disfrazados de corderos. Lo cierto es, que Jaejoong se lo sabe montar bastante bien. Un par de mentiras…una chica mona… Y definitivamente lo que más juega a su favor es su belleza. Pero las cosas que hace no van con su aspecto externo.
- Ves al grano, de eso me he dado cuenta ya. He descubierto más cosas en dos días que en todos los meses que llevo conociéndole.
- ¿Qué tipo de cosas?
- Por ejemplo que Jaejoong y Yunho son hermanos. Jaejoong me había mentido respecto a Yunho. Y este otro ni siquiera se había molestado en decírmelo.
- No se consideran familia. Su relación no es buena
- Algo he podido comprobar hoy.
- Jaejoong es el hijo mayor de Iseul y Ho Sun. Pero ha sido un desgraciado toda su vida. Metiéndose en problemas, abusando de su posición de dinero hacía lo que le daba la gana. Él y sus amigos se dedicaban a salir de fiesta, pegarse con el primero que pasara y ligar. Pero su madre le tenía en palmitas y nunca hizo nada por detenerle engañándose así misma con que su hijo era perfecto. Esa ha sido toda su vida. – Dijo Sang Hee recostándose sobre su silla sin dejar de mirarme fijamente.
– Por el contrario Yunho... siempre ha sido el hijo modelo. Era Yunho el que se encargaba de "borrar las huellas" de lo que hacía Jaejoong. Acababa de entrar en la universidad cuando le descubrieron la enfermedad a Iseul, haciéndose también cargo de ella junto a su padre. Jaejoong se había marchado a EE.UU por unos meses, supuestamente para alejarlo de los problemas que tenía aquí, pero tratándose de Jaejoong allí también se los busco. La única diferencia fue que Yunho no estaba para ayudarle.
- ¿Jaejoong no fue a la universidad? – Pregunté.
- No, compro el título. Creo que la única vez que ha ido por allí fue para hacerse la foto oficial con el rector. Además no le hace falta ya que los contratos los firma a base de favores que les hace a los directivos de otras empresas…Un regalito por allí…una guapa modelos por allá... Tiene un montón de gente muy cualificada para hacer lo que a él le da la gana. Jaejoong solo se lleva la pasta y se lía con las modelos.
- ¿Y Yunho? ¿Si sabe que Jaejoong está usando la empresa con esos fines por que no hace nada? – Dije escandalizada con la actitud de Jaejoong. Después de cómo me había tratado esta tarde me lo creía todo.
- Yunho es imbécil. – "Estoy de acuerdo" pensé
– Ha dedicado su vida a estudiar, cuidar de su hermano e intentar que su madre no perdiese la imagen que tenía de Jaejoong. Cuando su madre murió pensaba que la compañía quedaría en sus manos ya que era el mejor para el puesto. Su padre lo sabía todo. "Balgueonuri" era lo más importante para él después de su familia y le prometió a Yunho que hablaría con Iseul al respecto, no quería que la empresa se viniera abajo. Entre Ho Sun y Yunho siempre ha habido una relación más estrecha que la de padre e hijo, eran amigos, colegas…pero su padre no puedo hacer nada y para la sorpresa de Yunho… él solo heredo un 20% de las acciones frente al 60% de Jaejoong y creyó que su padre le había traicionado.
- ¿Cómo? ¿Pero y Kwang Ho Sun cuanto heredó?
- Su madre le dejo más de la mitad de la empresa a Jaejoong. Ho Sun solo tiene el 10% y la casa familiar, mientas que el otro 10% está repartido en acciones más pequeñas.
- Pero no lo entiendo… ¿su padre no pudo hacer nada?- No se puede hacer nada si el testamento es legítimo.
- ¿Entonces por qué Yunho cree que su padre le traicionó?
- Es imbécil ya te lo he dicho. Por mucho que hubiera hablado su padre con Iseul, ha sido el propio Yunho el que ha ido forjando la imagen de hijo perfecto de Jaejoong. Y con tal de echarle las culpas a otro que no sea él mismo… Lo único que se le ocurrió hacer fue dejar la universidad a punto de terminar la carrera, largarse de casa e intentar olvidarse de todo, pero es complicado cuando ves que encima las cosas le van bien a Jaejoong. Yunho sabe mejor que nadie como es Jaejoong y si está triunfando con la empresa…es porque algo sucio anda haciendo detrás.
- ¿Y Ho Sun sigue manteniendo buena relación con Jaejoong después de todo lo que hace?
- Ho Sun acaba de perder a su mujer, lo único que le queda de ella son sus hijos y su empresa…ya ha perdido al más importante… no quiere perder nada más, y mientras a Jaejoong le salgan bien los chanchullos la empresa seguirá sobre ruedas y algo menos en lo que pensar.
- Esto es alucinante… No me puedo creer que las cosas resulten así…- Pues es la verdad. Encima el desgraciado de Hyun Joong es bueno en su trabajo… y hace todo "de manera legal" al menos todo lo aparentemente legal que se puede. Si Iseul levantara la cabeza…
- ¿Y no se puede hacer nada?
 - Claro, he estado investigando los movimientos de Jaejoong desde que entro como director. Tengo algunas pruebas de ciertos contratos no muy legales con algunas empresas. El problema es que no son pruebas definitivas. Pero eso él no lo sabe y gracias a eso puedo jugar con ventaja. Hay que ir poco a poco.
- Que sinvergüenza… ¡ojala y mi contrato fuera ilegal!
- No creo, los contratos con las modelos es lo único demasiado legal. Lo hacen para teneros bien atadas y no poder huir tan fácilmente. Y más y si le dais dinero como por ejemplo tú. Le has salido más rentable de lo que pensaba. - Ya pero yo no quiero estar ahí más... esto era provisional hasta que pagara mi deuda y estoy a punto de terminarla en cuanto cobre este mes ya. Tal y como andan las cosas me quiero largar de "Balgueonuri" cuanto antes… el problema es que tengo el contrato ese que me obliga a quedarme.
- Mira… cuando hay dinero de por medio y gente tan ambiciosa las cosas son así de radicales. Quizás el tema del contrato te sea más útil de lo que piensas.
- ¿Cómo? – ¿a qué se refería?
- Estas obligada a estar ahí hasta que se termine tu contrato. Pues mientras que estés dentro y les seas rentable no te harán nada. Por el contrario tú, si te manejas bien puedes descubrir ciertos asuntos que nos pueden beneficiar para acabar con esta situación. Al fin y al cabo si quien termina investigando es la policía la empresa se hundirá. No te estoy obligando, es peligroso, solo digo que puedes verlo de ese punto de vista… ya no investigar tu… sino informarnos a nosotros.
- Entiendo…
- Sé que es raro el que te pida que confíes en mi ahora…
- Sang Hee alargó su mano por el escritorio hasta que toco la mía.
– Nunca hemos tenido relación y ahora después de lo que sabes de Jaejoong intuyo que no debes querer fiarte de nadie. Pero es el momento. De verdad. Piénsalo. Necesitamos tu ayuda.

Estaba hecha un lio. Todo lo que había pasado… me cuadraba con la versión que me había dado Sang Hee de la vida de Jaejoong. Ahora entendía porque a Jaejoong le interesaba mentirme. Quería que trabajara para él. Y diciéndome que era un aprovechado al que le encanta el dinero no iba a conseguirlo. Sin venir a cuento me había involucrado demasiado y ahora estaba metida hasta el cuello. Si quería salir de allí y retomar mi vida normal y corriente tenía que ayudarles.

- Dentro de un par de días hay una fiesta a la que estoy obligada a ir. – La dije finalmente después de pensar unos minutos.
- ¿Una fiesta? – Dijo ella.
- Si, Jaejoong me ha dicho que estoy obligada a ir ya que irán varios representantes importantes...
- Peces gordos eh… - Sang Hee cruzó sus brazos sobre el escritorio.
- Sí, eso parece.
- Pues ya que estas obligada a ir, estate muy atenta. En esas fiestas no se suele charlar tranquilamente. Sobre todo ves con mucho cuidado. Ahora eres modelo y tu fama está subiendo como la espuma. Intentaran abordarte como sea.
- No creo que Jaejoong me haga nada.
- En ese tipo de fiestas el menor de tus problemas será Jaejoong. De hecho si te quedas junto a él toda la noche será lo mejor que puedas hacer. Con cualquier cosa avísame este es mi número. – Sang Hee me entrego una de sus tarjetas en las que venía un número fijo y un número de móvil.
- Gracias.
- Te acerco a casa. Tengo que ir a hacer unas cosas por esa zona.
- Gracias. De verdad.
– Aun no me fiaba de ella al 100% era la primera vez que intercambiábamos un par de palabras. Pero había sido bastante reveladora la charla que habíamos tenido. Lo más conveniente ahora mismo era rodearme de gente que me quisiera sacar de allí. No quería trabajar más para Jaejoong. Me sentía agradecida por lo que Sang Hee estaba haciendo por mí.

La conversación con Mih wa fue de horas. Estaba atónita sin saber que decir por todo lo que había ocurrido. Ahora debía centrarme en esa fiesta y en el trabajo en el restaurante.
Después del incidente en la agencia no había vuelto a ver a Yunho. Y desde luego en casa no estaba porque no se oía un alma. Tenía que hablar con él. No iba a perdonarle tan fácilmente que no me hubiese contado lo de que eran hermanos. Pero después de lo que me había contado Sang Hee, me sentía mal por no haberle obligado a que me contara la verdad. A pesar de eso, él se había comportado como un capullo conmigo, independientemente de su relación con Jaejoong.

Al día siguiente volví a la agencia por la mañana Sang Hee me aconsejó que debía cambiar de actitud si quería averiguar algo. Si estaba tan a la defensiva solo lograría que sospecharan de mí. Así que fui a "disculparme"

- Jaejoong ¿puedo pasar? – Dije abriendo la puerta de su despacho.
- Adelante. – Hyun Joong estaba frente a Jaejoong sentado en una de las sillas del escritorio. Yo me senté a su lado.
– Que deseas.
- He estado pensando. – Dije yo.
– En lo que dijiste…y bueno, creo que dije cosas que no pensaba realmente.
- Aha… - Jaejoong miró a Hyun Joong con cara de satisfacción. Lo más seguro es que se esperaran que una chica como yo, que se había dejado manejar tan fácilmente, no hiciera gran cosa contra ellos.
– Continúa...

- Bueno lo que quiero decir, es que este trabajo me gusta. Y no voy a echarlo a perder ahora que parece que me empiezan a ir bien las cosas. Creo que es una buena oportunidad profesional y hare lo que sea para avanzar en mi carrera.
- ¡Vaya! Realmente me das una alegría. Igualmente, tampoco habrías podido hacer otra cosa ¿sabes? Es lo mejor que has podido hacer. Créeme. – Me dijo Jaejoong levantándose de la silla para venir a mi lado y posar sus manos en mis hombros.
– La discusión de ayer fue muy desagradable para mí, odio ponerme así contigo… hubiese preferido no hacerlo nunca…
- Lo sé, para mí también fue… complicado. – Hyun Joong tenía su brazo posado en la mesa apoyando su cabeza sobre él. Me miraba fijamente. Él sería el más complicado de convencer.

 Al fin y al cabo, había tenido nada de trato conmigo. En cambio Jaejoong si me había tomado por tonta una vez, lo haría una segunda. Solo tenía que hacer lo que él quisiera y punto.
Estuvimos hablando sobre los detalles de la fiesta. Justo lo que necesitaba saber. Sería una privada y había que entrar con invitación. Trajes finos, catering exquisito y gente importante. Iría con Jaejoong al lugar y estaría con el toda la noche según me dijo. Nos despedimos amablemente después de que estuviera un buen rato contándome detalles de lo que se podía hacer y lo que no. Si habla Jaejoong, no hablo yo. Si me preguntan, contesto. Esas eran las únicas órdenes.
Él quería asegurarse de que yo no hablaba más de la cuenta. Simplemente iría para hacer bonito.
Salí del despacho de Jaejoong dirigiéndome directamente al ascensor. Para mi sorpresa cuando entre Yunho estaba apoyado en la pared de este. Vestía un peto blanco hasta las rodillas. De su cuello colgaba una cámara Sony de última generación. Estaba entretenido mirando las fotos en la pantalla de la cámara cuando alzo la vista y me miro.

- Buenos días. – Dijo Yunho esbozando una sonrisa de medio lado
- ¿Qué haces aquí? – Le dije mirándole extrañada.
- Trabajo aquí. Soy fotógrafo ¿recuerdas?
- ¿Y desde cuando trabajas aquí sí se puede saber? Se supone que tu presencia estaba vetada.
- Ya ves, el dialogo siempre ayuda en estos casos. – Le di la espalda mirando a las puertas del ascensor. Pasando de él.
– Supongo que estarás agónica de tener que verme aquí y tenerme también de vecino. 

- Si, ahora mismo ardo en las llamas del infierno con tu maldita presencia. – Su postura chulesca reflejada en las puertas de metal me estaba poniendo enferma. Era un imbécil rematado.
 - ¿No me vas a decir que es eso tan importante que me querías contar?
- No. Aquí no.
- ¿Prefieres contármelo en casa con una cena a la luz de las velas? O caya…tu novio se enfadara
- No tranquilo, tu hermano no me dirá nada.

En ese momento un "clink" aviso que habíamos llegado a la planta baja. Las puertas automáticas se abrieron y salí directamente sin darle tiempo a que dijera nada más. Ya tendría tiempo para gritarle tranquilamente ahora tenía que prepararme para una fiesta.
Llame a Mih wa. Necesitaba un traje caro y fino. Había ganado dinero más que suficiente en estos pocos meses para pagar la deuda y es más, tenía incluso un poco de dinero ahorrado. Aun así no me había comprado nada lujoso, ni mucho menos más ropa de la que Jaejoong me regalo. Ahora necesitaba algo que ponerme y él amablemente, supongo que para ganar puntos con la "tonta Eun Mi" me dio el dinero más que suficiente para 5 trajes y complementos.

Era el gran día. Sang Hee y yo quedamos en su casa para arreglarme. Mientras me iba contando pequeños trucos con los que sacar información. El plan no iba a ser muy complicado, simplemente era hacer acto de presencia y empaparme de todo lo que pudiera ver y oír.

Un taxi me llevo hasta casa donde Jaejoong me esperaba más que bien vestido para llevarme con él. Esta vez iríamos con chofer. Había cambiado su coche por un BMV negro.
La fiesta se celebraría en un caro hotel de lujo a las afueras de la ciudad. Llegamos en media hora. Había poca seguridad para ser una fiesta privada. Habían reservado la última planta y la azotea donde se concentró todo el mundo. Bajamos del coche y un botones nos abrió la puerta ayudándome también a bajar del automóvil. Nos escoltaron hasta los ascensores subiendo con un grupo de invitados al que Jaejoong saludó presentándome a mí después.
Ya casi había anochecido y desde la azotea del hotel se veía el centro de Seúl en la lejanía, como iba encendiendo sus luces. Jaejoong no hacía más que pasearme presentándome a un montón de directivos de diferentes empresas además de dueños de más compañías de modelos. Se palpaba la rivalidad entre empresas, los saludos eran fríos y las miradas de las modelos reflejaban competitividad y celos.

La noche avanzaba tranquilamente, me habían "aparcado" en un grupito de modelos que hablaban sobre la última pasarela de moda en Paris, mientras Jaejoong me observaba detenidamente hablando a la vez con varios empresarios. Así no iba a averiguar nada. Jaejoong pareció leerme el pensamiento ya que me hizo un gesto con la mano para que me acercara a los sillones donde estaban.

- Disculpadme. – Dije al grupo de chicas haciendo después una reverencia que ellas correspondieron.
- Eun Mi…te presento al señor Kim Yung Min director de la revista de moda "Victory" 

- Encantada – Le hice una reverencia.
- Yo sí que estoy encantado. - Dijo haciéndome un gesto con la mano para que me sentara - Le estaba diciendo a tu jefe que ha tenido una suerte increíble teniéndote de su lado. Quiero que salgas en portada para la nueva colección de "Gucci" Tengo a una quincena de agencias y ni te digo las modelos que van detrás de esa campaña. Pero sé que tú eres perfecta para ese puesto.
- Estoy muy agradecida. Lo hare bien.
- Claro que si… - Dijo Jaejoong posando su mano en mi hombro.
– Esa es la magia de Eun mi. Lo espontánea y natural que es en las sesiones. Realmente disfruta. – Sonreí tímidamente.
- Entonces sin duda iré a esa sesión tan importante – Dijo el señor Kim. – Espero poder firmar el contrato en un par de días señor Kwang, podrá tenerlo todo listo.
- No lo dude.

Continuaron hablando de negocios… desde mi posición vi que había varios hombres mirándome atentamente. Jaejoong y el señor Kim seguían hablando de negocios y yo intentaba enterarme de todo lo posible. Pero parecía una conversación "sana". Quizás lo mejor era dar una vuelta a ver que podía descubrir. Si comenzaba a tener relación con las demás modelos lo más seguro es que terminasen contando algo importante. Cuando estaba decidida a levantarme vi que el señor Kim y Jaejoong se levantaban.

- Entonces mañana nos vemos a primera hora joven.
– Decía el señor Kim aun con su copa en la mano.
- Por supuesto, estaré en su oficina puntual. – Jaejoong le acompañaba andando lentamente a su lado.
- Perfecto. – Dijo Kim parándose en seco después
- ¡Ah! Encantado de conocerla señorita Eun mí, será un placer trabajar con usted.
- I… igualmente señor Kim. – Le dije sorprendida de que se fuera ya.- Jaejoong – Le dije acercándome un poco a su oído bajando la voz. Haciéndole que se detuviera.
- ¿Qué quieres? - Dijo el sin dejar de sonreír al señor Kim despidiéndole.
- ¿Te vas ya? – Le dije sonriéndole falsamente.
- Voy a acompañar al señor Kim a la puerta. Tengo que hablar con unos inversores que están en la planta de abajo. Mañana tengo una reunión a primera hora con el señor Kim, pero hasta que no cierre unos negocios no me iré y eso llevara tiempo. A ti vendrán a buscarte en media hora.
- ¿Vas a dejarme aquí sola?
- ¿Qué crees que te van a hacer? Eres de mi agencia. No te van a tocar un pelo. Además estaré en la planta de abajo. El chofer esperara en la puerta en media hora se puntual no te entretengas. – Era una inversión importante para él. Eso me daba protección, además necesitaba averiguar más cosas y con él por aquí rondando era imposible. En media hora sería suficiente.

Vi como Jaejoong se metía en el ascensor con el señor Kim y unos cuantos jefazos de su revista. Ahora tenía que volver a reunirme con esas modelos con las que había estado antes. El problema era que no las veía. Me quede parada un rato mirando a un lado y a otro. ¿Dónde se habría metido?

En el baño. Las mujeres siempre vamos en compañía al baño.
Estaba en la otra punta de la azotea. Pase por delante de los hombres que me habían estado mirando durante la conversación de Jaejoong y el señor Kim, pero no les preste mucha atención. Seguí mi camino hasta los aseos. Entre pero no había nadie. Tan solo se oían unos escandalosos jadeos desde el último cubículo de uno de los baños. "Asqueroso" pensé.
Los aseos eran muy lujosos. Con la banda sonora de una peli porno de fondo me retoque el maquillaje. Ya que no estaban las modelos esas lo mejor que podía hacer era bajar a la recepción a esperar al chofer. Media hora pasaba rápido.
Guardaba el maquillaje en el pequeño bolso color blanco acorde con mis finos zapatos de tacón cuando la luz se apagó. Los sollozos y jadeos del último cubículo también pararon cambiándose por un pequeño grito de susto por la repentina oscuridad.
¿Qué estaba pasando? Tantee un poco a ver si encontraba un interruptor pero no estaba por ninguna parte. De pronto se escuchó la puerta del baño haciendo que una fugaz luz entrase, tan fugaz que no me dio tiempo a ver quién entraba. Solo me dio tiempo a saber que eran más de uno ya que se oían varios pasos.

- ¿Quién es? – Pregunte. Note como alguien me agarraba por los brazos.
– ¡Suéltame, vamos suéltame! – Grité.
- ¡Vamos cállala joder que escandalosa! Vigila que no haya nadie cuando salgamos. – Dijo una voz ronca. La puerta se volvió a abrir cegándome por la brillante luz de los focos de la azotea. No veía nada.
- ¡Ayuda! - Me resistía intentando zafarme de la sujeción que me tenía presa, cuando entonces sentí un fuerte golpe en la cabeza. Y todo se volvió de nuevo más oscuro.

Que alguien me ayude….




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